Esta es la primera. Como quien dice, con ésta pierdo mi virginidad como blogger; de aquí en adelante no seré el adolescente que escribe en papel sino el adulto que habita pantallas y viaja a la velocidad digital por el cibermundo de la red, el que está aquí y allá y en todas partes a la vez, al alcance de tus dedos y tan solo al esfuerzo de un click. El verbo hecho carne ha llegado al universo del BLOG. Con ustedes: YO.